36493scr_214be2adb31447eEn Uruguay no hay estudios académicos sobre las organizaciones de personas con discapacidad. Este trabajo contribuye a llenar este vacío. Se analizan el discurso y el accionar político de estas organizaciones utilizando dos modelos polares: 1) el Modelo Médico (MM), que conceptualiza a la discapacidad como un defecto físico a solucionar y 2) el Modelo Social (MS), que critica al primero y entiende a la discapacidad como una cuestión política.
La metodología es de carácter interpretativo. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a tres grupos: 1) representantes de organizaciones, 2) representantes estatales, 3) personas con discapacidad con activismo social. Las dimensiones de análisis relevadas son, entre otras: concepción de la discapacidad, acciones políticas recientes, vínculo con el sistema político y la participación de las organizaciones en la hechura de leyes relevantes (16.095 y 18.651).
Los principales hallazgos permiten concluir que el caso uruguayo se caracteriza por: 1) hibridación del Modelo Médico y el Modelo Social; 2) existencia de “realismo representacional”, que refiere a la ilusión de que los familiares representan los intereses de la persona con discapacidad de forma perfecta y sin distorsiones; dicho proceso impide la formación de una identidad autónoma; 3) accionar que, por estar circunscripto a colectividades específicas, no promueve los derechos de la discapacidad en general; 4) predominio de la lógica tecnocrática (inexistencia de un movimiento social que politice la cuestión); 5) fuerte estigma social. Estos rasgos ensamblados despolitizan el movimiento y le quitan fuerza transformadora.

Integrantes:
Mariana Mancebo Castro
Victoria Gadea Tiscornia

Docente orientador:
Paulo Ravecca